Calculadora de Ratio de Liquidez Corriente y Otros Ratios

El ratio de liquidez corriente responde a una pregunta: si todo lo que debes en los próximos doce meses venciera ahora, ¿lo cubriría todo lo que posees dentro de esos doce meses? Esta calculadora lo resuelve, junto con las dos versiones más estrictas: la prueba ácida y el ratio de efectivo.
Los tres ratios solo se diferencian en cuánto se fían de tus activos. El ratio corriente cuenta todo lo que vence dentro de un año, inventario y pagos anticipados incluidos. La prueba ácida quita inventario y anticipos, porque la mercancía todavía hay que venderla y el alquiler pagado por adelantado no vuelve a convertirse en dinero. El ratio de efectivo cuenta solo caja y equivalentes. Leídos juntos muestran no solo si estás cubierto, sino con qué rapidez.
La hoja calcula además el intervalo defensivo: cuántos días cubrirían tus activos líquidos los costes operativos si los ingresos se detuvieran hoy. Es una medida más burda que cualquier ratio, pero para un dueño que decide si asume un compromiso fijo suele ser la más honesta.
Cada resultado viene con una lectura en lenguaje llano, no con un veredicto que aún tengas que ir a consultar. Un ratio corriente por debajo de 1,0 significa que la brecha de financiación ya existe. Entre 1,0 y 1,5 estás cubierto sobre el papel, pero un solo pago tardío rompe el mes. Por encima de 3,0 estás seguro, pero es probable que el dinero esté parado en lugar de trabajar. La sección final muestra cómo una sola decisión — tirar del descubierto, cobrar una factura grande, amortizar deuda antes de tiempo — mueve los tres ratios a la vez.
Unos ratios calculados una vez por trimestre solo hablan del día en que alguien montó el archivo. Finmap los recalcula a partir de datos bancarios y de facturación en vivo, que es lo que más importa justo en las semanas en que la respuesta cambia más rápido.


